Cómo diferenciar quiste, abceso y neoplasia hepática

Mar Félix Fando Ecografía abdominal 0 Comments

¿Cómo diferenciar neoplasia, quiste o abceso en hígado?

Nuestro caso se trata de una perra mestiza entera de 12 años, que va a la clínica por inapetencia y marcada distensión abdominal sin onda ascítica.

En la ecografía abdominal se vieron en hígado estructuras cavitadas de gran tamaño con contenido hipoecoico en su interior y sin refuerzo posterior. El resto del parénquima hepático era claramente anómalo, con ecogenicidad mixta.

Ahora viene el reto: ¿cómo distinguir un quiste, un abceso o una neoplasia en ecografía o al menos, sospechar más de uno que de otro?

Los quistes tienen una pared fina y bien definida, donde se aprecia siempre mejor la pared distal, presentan refuerzo posterior y, al ser estructuras curvas llenas de líquido, se puede observar un artefacto a ambos lados llamado “edge shadowing” (sombreado del borde). La ecogenicidad del resto del hígado es normal.

Los abcesos, en cambio, tienen los márgenes irregulares, su ecogenicidad es variable, si presentan zonas hipoecógenas suelen cambiar con el tiempo, pueden presentar gas que dé sombra acústica sucia y frecuentemente observamos ganglios linfáticos regionales agrandados e hipoecógenos.

Y por último, las neoplasias se presentan como lesiones cavitadas que pueden estar tabicadas, no suelen presentar refuerzo posterior (el contenido líquido suele ser más celular, incluso hipoecoico) y es frecuente encontrar otras lesiones en el resto del parénquima hepático. También es frecuente observar ganglios regionales agrandados y redondeados.

La clave del diagnóstico en este caso está en la falta de refuerzo posterior de las lesiones y en el parénquima anormal del resto del hígado.
Se vaciaron los quistes y se realizó una punción con aguja fina del parénquima hepático. La citología confirmó la sospecha principal: una neoplasia hepática, en concreto un hepatocarcinoma. El hepatocarcinoma es la neoplasia hepática maligna primaria más frecuente en pequeños animales y tiene mal pronóstico, especialmente cuando la resección quirúrgica no es posible.

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